sábado, 28 de diciembre de 2013

En Racing se suman a los festejos por el Oscar

El día que Racing festejo un Oscar

"La primera hinchada que gana un Oscar. El más grande entre los grandes", reza el afiche que la dirigencia de la entidad de Avellaneda dio a conocer debido al premio que obtuvo la película "El secreto de sus ojos". El director, Juan José Campanella, y uno de los protagonistas, Guillermo Francella, son fanáticos de la "Academia" y Racing tiene un papel importante en la historia.

Quizás no haya sido casualidad que sucediera en el día del hincha de Racing. La película "El secreto de sus ojos", protagonizada por Ricardo Darín y Soledad Villamil, ayer se llevó el preciado Oscar. Y, de alguna manera, cada hincha académico se sintió parte del premio conquistado por el director Juan José Campanella. En varios pasajes de la película no solo se menciona parte de la historia del club sino que se lo representa de la mejor manera: a través de la pasión de su hinchada.

La película gira en torno a un asesinato que deben resolver Benjamín Esposito (Darín) y Sandoval (Francella). A pesar de que la trama es policial, de poco se tiñe con el aroma futbolero.

La búsqueda del presunto asesino lleva a los personajes a un estadio de fútbol. Ese pasaje del film regala una postal de lo que se vive en las tribunas albicelestes. Una toma aérea del estadio Tomás Ducó, durante un Huracán-Racing de la década del 70, despliega la magnitud de ese torbellino pasional. Miles de almas al grito de "y la Acade, La Acade…", melodía de una fe que todo lo puede, que todo lo cree, que todo lo espera. La imagen del gol de Racing reproduce la avalancha de pasión de ese pueblo vestido de celeste y blanco.

Justamente el personaje de Guillermo Francella resume la esencia de un hincha: "Se puede cambiar de trabajo, de pareja, hasta de religión. Pero no se puede cambiar de pasión". Así es definido Racing en la película: como una pasión. Además, en otros fragmentos del film se mencionan jugadores que han vestido la casaca académica en diferentes épocas: Manfredini, Balvastro, Anido, Mesías y
Oleniak. Comos si fuera poco, un cuadro de La Academia decora la pared del cuarto del hombre buscado.

Pero no solo en las imágenes proyectadas en la pantalla Racing cobra un valor especial.

En la gestación misma de la historia se pueden encontrar pequeñas anécdotas que le dan otra magnitud a la presencia del club en el film. Eduardo Sacheri, el encargado de darle forma al guión, es simpatizante de Independiente. Pero tuvo que ceder ante el magnetismo que disparan las tribunas siempre repletas del Cilindro. "Me pidió que fuera Racing. Mucha gente se ha creído que hice al asesino hincha de Racing, en cambio, otros se burlan y dicen: sos de Independiente, pero para hablar de la pasión tuviste que poner a Racing", admitió Sacheri. Y, con la misma honestidad, aseguró que para armar ese pasaje de la película tuvo que recurrir a la mejor fuente: los hinchas académicos.

"Primer hinchada que gana un Oscar", reza con orgullo un cartel diseñado para la ocasión por la dirigencia académica. Es que allí donde pocos llegan, estuvieron Racing y su gente, desplegando esa trinchera pasional y autentica. E incluso cuando subió a recibir el premio junto a Campanella, Francella no pudo evitar que un "Vamos Racing" se le escapara desde el corazón. Es que sin saberlo, Hollywood confirmó lo que en Avellaneda se sabe desde hace rato: Racing merece un premio por ser el dueño absoluto de la pasión.

Oscar

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